
Hay un montón de cosas que platicarles así que empecemos ya.
El miércoles fuimos a Heureka, si con H, es un museo al estilo Universum con un poco de Papalote Museo del Niño. La cita era a las 11:30 en la estación del tren de “Tikkurila” que está a 30 minutos de distancia en tren (lo cual es bastante) y ya no forma parte de Helsinki. Esa mañana amaneció frío como ya les había platicado brevemente, en la entrada del museo estaba el río que vieron en la nota anterior que empezaba a congelarse así como yo cuando me enteré que el acceso costaba €10.50 ya con el descuento de estudiante. Ya estaba ahí y no había marcha atrás, realmente pensé en regresarme.
Al final valió la pena quedarme, bueno casi, el museo esta divido entre la sección infantil y una sección un poco más moderna y de paso más interesante, además de contar con una exposición temporal de la Formula 1, el atractivo más “especial” era el basketball de ratones que supuestamente estaban súper amaestrados, la verdad es que resultó ser un verdadero fraude ya que la mayoría de los jugadores rata simplemente se escapaban con el balón y no dejaban jugar. Había por supuesto algunos módulos muy interesantes pero nada fuera de serie. Lo mejor vino con la sección de tecnología ahí si aparecieron algunas actividades bastante buenas que usaban todo el potencial de la tecnología, desde juegos controlados por el cuerpo, pantallas verdes que te ubicaban en un estadio de fútbol, lectores del ritmo cardíaco a través de juegos, pantallas térmicas entre otras cosas, al final éramos los únicos “grandotes” con un montón de niñitos esperando usar también los juegos, uno de los mejores fue una bicicleta montada sobre un cable de acero que podías cruzar a libertad cual equilibrista de circo.
Por la noche,
Fuimos al único Bar que realmente me ha latido de Helsinki, los demás son “antros” que también están padres pero cuando simplemente se trata de bares realmente no son tan divertidos, solo sentarte a tomar (bueno si es que te atreves a pagar cervezas de €6), se llama Molly Malone y como casi todos los bares esta a tiro de piedra del Centro de la Ciudad, eso si no es nada barato pero como yo ya me acostumbre a solo pagar mis €2 por entrar y dejar tu chamarra en el guardarropa y después no tomar nada pues estuvo padre y barato. Había una banda de rock que sonaba muy bien, una pequeña pista de baile y gabinetes de madera con una aire de mucha privacidad por todo el bar, que al final resultó ser bastante grande con un estilo de taberna como de el señor de los anillos. Les prometo fotos para la próxima pues como siempre a este tipo de lugares no me llevo mi cámara.
Por cierto que conocí a una chica de Eslovaquia, (si yo también cheque el mapa) que había vivido en E.U.A. y tenía una idea de los mexicanos de esas que no puedes decir que no pero que hasta te da pena saber que los tuyos hagan cosas así. Resulta que festejando su cumpleaños en Michigan organizó una pequeña cena con los amigos, se le ocurrió invitar a un mexicanos y entonces el caos comenzó. No llegó 1 sino 26, si 26, mexicanos a la fiesta, con 5 botellas de tequila, música que ella mismo nos interpretó “más quiero quiero más” la pobre salió corriendo a comprar más cosas pues aunque donde come uno comen dos no aplica para 26. Al final lo mejor que pude decir es pues si eso ocurre con los mexicanos a veces. me siguió contando las aventuras con los mexicanos y lo mejor que pude decir es “creo que ahora que conozcas a los mexicanos de acá (los que estamos en Finlandia) te darás cuenta que quizás seamos muy distintos a tus amigos mexicanos de E.U.A.”, Mariana estuvo de acuerdo con eso, pero ¿Será cierto?
México – E.U.A.
Salimos de Molly Malone como a eso de las 1:30 para tomar el último tren, el de las 1:38, en cuanto llegue a mi departamento me conecté para ver el partido, fue una sincronización perfecta, por cierto que en el bar tenían también unas pantallas con los partidos de España – Inglaterra y Francia – Argentina. Resulta que aquí si hay verdadera señal digital que con los ajustes y conexiones necesarios hace que ver el fútbol en estas tierras sea un deleite, los partidos se ven como las grabaciones de alta calidad que tienen en Liverpool o Palacio de Hierro pero que jamás logras en tu casa después de que compras la tele. La razón es que en México no se transmite en HD, la verdad es que nunca había visto un partido de fútbol con tanta calidad se ve increíble.
En cambio el partido de México lo vi por Internet en ultra baja definición con un juego que parecía más de “El llano” que de selecciones nacionales, con viento y lluvia, cancha mojada y un juego lleno de faltas por todos lados. No voy a comentar el partido porque para eso están los “inteligentísimos” comentaristas de deportes simplemente diré que me acosté aquel día como a las 4:30 de la mañana con la sangre hirviéndome por dentro por haber perdido. Al final los gringos ni siquiera jugaron bien pero parece que por decreto y de pura suerte tienen que ganar. Y lo de Rafa ni se diga, al final lo comprendo, el pobre ya tiene una colección de tarjetas rojas contra los gringos que definitivamente parece que no le caen nada bien al menos le hubiera roto la pata o algo. En fin nos veremos en el Azteca.
Y llego el Jueves,
El día más pesado con 3 clases, lo bueno es que gracias a mi muy bondadoso horario, entró a las 12 del día así que tuve chance de dormir un poco, lo suficiente para llegar corriendo antes de la clase a imprimir unos mapas de México que nos encargaron. A la hora de la comida desquite mi enojo (del partido) con un platote enorme de comida (acuérdense que aquí tu te sirves y como buen Azteca me serví lo más que cupo en el plato) por la noche sería la fiesta de San Valentín pero todavía había que chutarse la clase de las 5:40. En la clase de “Intercultural Business Communication” hace una semana todos tuvimos que presentar un objeto de tu país, al principio iba a presentar el balero pero resulta ser que no es mexicano como tampoco lo es el yoyo y el trompo, terminé presentando los alebrijes que creo les agradó, una chica rusa Daría Chakraborty presentó un libro como “objeto del país” resultó ser un libro llamado “Master and Margarita” o El Maestro y Margarita” según ella es un libro que prácticamente todo ruso ha leído alguna vez en su vida y que define muy bien la identidad rusa. Como si leyera mucho fui el único que preguntó el nombre completo del libro, el jueves me llevó el libro en español para que lo leyera (que bueno onda no?) como ella vivió un tiempo en España lo tenía en español, eso me pasa por preguntón, esta grande son 600 hojas de letrita chiquita le voy a echar ganas. Es El Maestro y Margarita de Mijaíl Bulgákov.
Para cuando dieron las 10:00 de la noche yo no sabía si tirarme a dormir o ir a la fiesta, al final decidí ir, no estuvo nada mal fue en el Armas el segundo antro que conocí y como oficialmente ahorita estamos en “Winter Break” no habrá clases en un semana así que aproveche para prolongar un poco la hora de partida y conocer el camino de vuelta a pie. Entre semana no hay trenes nocturnos así que te tienes que regresar a la 1:35 como máximo, al final salí a las 3 de la mañana, caminé con 2 italianos y 1 español 50 minutos hasta Pasila (donde vivo) el camino esta padre creo que regresaré a tomar algunas fotos.
Ya casi termino
Ahora si “me la prolongué” pero es que había mucho que contarles. Les prometí contarles acerca del hielo en las calles, en la mayoría de los países que sufren con la nieve y el frío rocían sal en las ciudades para que la nieve se derrita rápidamente, este no es el caso de Finlandia ya que arrojar sal a las calles es muy malo para el medio ambiente pues “sala” los mantos acuíferos, además de que le da en la torre a las plantas y un montón de cosas más. Así que ellos simplemente arrojan “piedritas” por todos lados como para que sea menos resbaloso caminar. Táctica que la verdad no funciona, la cosa va más o menos así:
Imaginen las calles limpias sin hielo ni nada, entonces empieza a nevar muy fuerte los niños salen a las calles y todo es felicidad, cuando sales la ciudad es blanca, la nieve es suave y ligera apenas como un polvito que te invita a hacer bolitas y tirarte al suelo a hacer “angelitos” cada que pisas la nieve se escucha como esta se compacta con tu peso, crack crack, si al otro día empieza a hacer más frío la nieve se congela pero al final solo se trata de nieve dura, el problema viene con la nieve compactada que se convierte en hielo sólido sobre las calles, hacer bolitas ya no es tan padre porque se vuelve difícil arrancar un poco de nieve congelada, se forma una capa de hielo como de 2 cm sobre las banquetas. Pueden ocurrir dos cosas, que suba la temperatura y entonces la ciudad se llene de charcos o que siga haciendo frío y el hielo permanezca, claro que siempre puede nevar más y aumentar la capa de hielo. El gran problema viene cuando se combina la opción uno con la dos, es decir que un día suba la temperatura se hagan charcos y después haga mucho frío porque entonces esa agua se vuelve a congelar pero esta vez queda lisa y ultra resbalosa. Y eso es justo lo que sucedió, las calles se convirtieron en pistas de hielo muy peligrosas en donde ver personas caerse es muy común. Dan ganas de andar con spikes en plena ciudad, o destripar una llanta con clavos para hacerle unos arreglitos a tus botas.
Es viernes, es momento de separar ropa para lavar, poner en orden el cuarto, ¡mira se acaba de cruzar otro conejo! ¿Les dije que hay conejos por toda la ciudad? de esos grandotes como los que el “survivor man” anda atrapando en su programa. Creo que si me quedo pobre cazaré conejos por la ciudad. Tan grandotes y se ven sabrosos.
Eso es toootodo amigos. Los dejo con una canción que queda con el título es 24 Horas de Café Tacuba (de quién más)
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