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(Ideas sobre México Bicentenario)
Son pocos los países (por no decir ninguno) que festejan su aniversario once años antes de la fecha oficial, pues en 2010 lo único que se debería celebrar son los inicios de la gesta independentista y revolucionaria. Así que, ¡Feliz 189 aniversario!
Este particular y amable gesto del gobierno (de adelantar el festejo), refleja ampliamente la forma de ser de los mexicanos. No en vano las primeras palabras mal balbuceadas de amigos extranjeros, al referirse a nosotros son “Tequila y Fiesta”. No es que no me guste la idea de cerrar las calles e invitar a toda la colonia al “pachangón”, sino que usemos el suceso como un placebo para sobrellevar esta realidad de más de 50 millones de pobres y contando.
Nos gusta, buscar como sea el resultado, sin siquiera habernos planteado bien el problema, cualquier atajo que implique bienestar expedito será tentador para muchos mexicanos, por eso existe un mercado pirata de licenciados, maestros y doctores express, por eso existe la corrupción, por eso en las calles cada hoyo es parchado como se pueda y con lo que se pueda, al fin y al cabo se trata de llegar al resultado. Muchos han llamado a esto, el “Ingenio Mexicano”, para mi no es más que la mal-hechura total, la cúspide y sofisticación máxima de hacer las cosas al “ahí se va”.
Recién desempacados del Guadalupe-Reyes ya nos tocó afrontar una crisis regional y demostrar injerencia al menos a nivel local, lo que sucedió en Haití es lamentable y aleccionador. Pues aquella Isla de la Española es un buen termómetro para saber como podríamos llegar a estar de seguir comiéndonos a puños el país, con la dosis mexicana de corrupción, negligencia, nepotismo y conocidos con influencias, a 200 años de (supuesta) existencia nos queda claro que al norte está lo que anhelamos y al sur lo que nos da miedo de ser algún día. Consuelo de varios paisanos es el clásico “bueno al menos no estamos tan mal como…”
Pero más allá de medirnos con países de la región y de congratularnos de no tener a un Hugo Chávez como presidente (no es que el que tengamos sea mucho mejor) debemos enfocar nuestra atención a los países de similar tamaño que por algún motivo parecen estar avanzado más rápido que nosotros. El no estar en el famoso BRIC (Brasil, Rusia, India y China) es un duro golpe a la moral mexicana, pues sin duda refleja que el mundo aún nos mira con ojos de incertidumbre, más aún cuando un “Kingpin” de las drogas al estilo Al Capone aparece en los periódicos cubierto de billetes ensangrentados o cuando el caso de más de 400 mujeres asesinadas en la ciudad más violenta del país, no ha podido ser esclarecido. Pero eso si, ya nos dijo nuestro presidente el legítimo o ilegítimo depende el lector, que hay que hablar bien de México.
Por eso, me aprovecharé del impulso patriótico de estar en un año tan importante para aportar mi granito de arena y dar lo que algunos llaman un regalo para México. Lo único que le puedo prometer a mi país es que seré un verdadero ciudadano; me detendré en los semáforos a las 3 de la mañana aunque no haya nadie en las calles, separaré mi basura, usaré menos agua, apagaré las luces, daré paso al peatón, seguiré las leyes de pies a cabeza y de vez en cuando como para no aburrirme de ser “tan” correcto, protestaré enérgicamente contra el gobierno, sus malos manejos, sus policías corruptos, sus burócratas ineficientes, etc. ¡Lo que le voy a regalar a México es un mexicano que deje de seguir a la masa, que comprenda los problemas del país y que se dedique a buscar soluciones, en pequeño o en grande pero que sin duda no forme parte de la problemática, sobretodo que sepa del potencial y grandioso futuro que este país aún tiene!
Oscar Rojas Casanova





























































































